El Centro de Cultura vivió una noche inolvidable que quedará grabada en la memoria de todos los presentes.
A sala llena, seguidores de distintas generaciones se reunieron el sábado pasado para celebrar la obra y el legado de Indio Solari que falleció el pasado 5 de junio, en un show histórico atravesado por la emoción, la comunión ricotera y frases que ya son bandera nacional.
La velada contó con una destacada propuesta artística en la que confluyeron talento, pasión y memoria colectiva. Carlos “Soda” López asumió el rol de amalgamar palabras y poesía en torno del Indio con las bandas en escena, logrando un entramado que hizo vibrar cada rincón del Centro de Cultura. El público acompañó de principio a fin disfrutando de un homenaje único.
La noche estuvo marcada por el paso de grandes artistas en agrupaciones formales e inéditas, que repasaron temas que ya son himnos.
“Quien estuvo a cargo de la coordinación con los músicos para que esto sea posible fue Oscar Campissi”, aseguró Elita Acevedo, coordinadora de Cultura del municipio, y concluyó con un “esperamos que se repita”.
El éxito de esta cumbre ricotera no hubiera sido posible sin el compromiso y la entrega de los músicos que formaron parte de esta gran celebración:
Oscar Campissi, Edu Verdasco, Aldo Maldonado, David Isber, Lucas Salmi, Alan Casas, Marcelo Meniy, Violeta Ruanova, Gerardo Farignon, Martin Fernández, Juan Cantello, Dante Campicci, Martín Barreto, Lucas Martínez, Juan Jose Uguet, Pablo Chiurco, Jeremias Ricomini, Martin Uguet e Isabella Uguet.
La lista de temas y las bandas:
La Orquesta Antibalas encendió al público interpretando:
Nuestro amo juega al esclavo
Todo un palo
Un ángel para tu soledad
La parabellum del buen psicópata
Un poco de amor francés (con Juan Cantello en voz y Dante Campissi en Batería)
Mi genio amor
El tesoro de los inocentes
Es lo que fue evocó la mística del Indio con
Gualicho
Barbazul vs el amor letal
Honolulu
Divina TV fhürer
Preso en mi ciudad
Motor psico
Buenas noticias
Ya nadie va a escuchar tu remera
Etiqueta negra
Triple M imprimió energía y cerró con la versión local del pogo más grande del mundo con:
Blues de la libertad
La dicha no es una cosa alegre
Luzbelito
Cruz diablo
Yo caníbal
Jijiji
Entre aplausos y con la emoción a flor de piel, el evento cerró con la certeza de que la poesía y la música del Indio Solari sigue uniendo generaciones bajo un mismo latido. Donde hay dolor, habrá canciones. Entre murmullos, un que se repita, dejó al público y artistas con un sabor triste y encantador.